“La mejor forma de vencer las dificultades es atacándolas con una magnífica sonrisa.”-Robert Baden-Powell-

Todos tenemos días buenos y días malos. Es normal que un día te levantes y percibas cómo todo el mundo parece estar en tu contra. Cuando decimos “hoy no tengo un buen día” es que puede pasar de ser malo a catastrófico. Es algo totalmente normal. ¿Qué podemos hacer? La verdad es que muy poco, o al menos eso es lo que parece, pues aunque todo parezca estar en tu contra podemos sacar lo mejor de nosotros mismos. El problema es que no sabemos cómo, pero existen maneras para poder nada con la corriente.

Seguir la corriente

Por tendencia, rechazamos aquello que no nos está haciendo ningún bien. Si todo nos está yendo mal, intentamos hacerle frente, para ver si así las cosas vuelven a su curso. Pero piensa en la corriente de un río. Dicen que son peligrosas, podemos ahogarnos. El consejo es no intentar nadar contra la misma para evitar que nos lleve, sino todo lo opuesto, lo que se recomienda es dejarse llevar. Si luchamos contra esa corriente, gastaremos energía, quedaremos agotados y el resultado será nefasto. En cambio, si nos dejamos llevar, podremos salir airosos. Eso es lo que debemos hacer cuando todo parece estar en nuestra contra. Porque no debemos tomarlo como algo personal. Pasa y punto. Así que debemos aceptarlo y reaccionar de la mejor manera.

Una vez que aceptamos que todo te está yendo mal sin motivo alguno, es el momento de dar el paso y liberarnos de toda la negatividad que nos rodea. Esto no nos ayuda. Nos entorpece y nos somete a un círculo interminable de negatividad del que es muy difícil salir. Enojarse no es la solución. Para romper la negatividad de un pésimo día, tenemos que contrarrestarla con cosas que nos animen.

Aplicar el sentido del humor

La sonrisa será tu mejor arma para vencer las dificultades. De nada sirve enojarnos, frustrarnos y abrazar toda la negatividad que nos rodea. Una sonrisa será lo que abra un nuevo camino entre tanta negatividad.

  • Respirar profundamente: a veces nos alteramos, todo está siendo catastrófico, nada nos está saliendo bien. Relajarse, tomarse un tiempo para respirar. Así no estamos viendo nada claro y es necesario que despejemos la mente para poder pensar mejor.
  • Responder de otra manera. Nuestra opción natural será ser agresivos o enfadarnos. ¿Por qué no esforzarse en todo lo contrario? Costará, pero el resultado puede asombrarnos. Estaremos manteniendo el control y lidiando con esa situación tan mala que nos rodea..
  • Controlar la emociones. Vemos el mundo como somos y no como es. Por lo tanto, nuestras emociones influyen muchísimo. Si estamos tristes, todo parecerá apagado, si estamos alegre el mundo, desparramamos felicidad. Vale la pena esforzarse por mantener una mirada positiva y luchar contra todo eso que pareciera estar en nuestra contra.
  • Permitirnos equivocarnos. Llevando adelante lo anteriormente mencionado, puede que nada de eso solucione tu día aunque lo hará mucho más llevadero. Aceptar las equivocaciones que podamos cometer como parte de un aprendizaje y responder siempre con una sonrisa y un “ya aprendí, no lo volveré a hacer de esta manera”.

La positividad será nuestra mejor alternativa para poder lidiar con un día que no está siendo del todo amable con nosotros, pero nunca pasa eso de que el Universo se haya puesto en nuestra contra. Nada más lejos de la realidad. Empezar a ver los días malos con otra mirada muy diferente, una mirada positiva que ayude a sobrellevarlo mejor y a lidiar de forma eficaz con todo lo que parece estar en tu contra. Hasta en los peores momentos, podremos sacar lo mejor de nosotros mismos.

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