Existen varias razones por las cuales a muchas personas los halagos les resultan incómodos o les dan cierta vergüenza. Puede parecer algo ilógico, ya que a muchos/as nos gustan que nos admiren o nos resalten nuestras cualidades. Sin embargo, esto no le sucede a todas las personas.

Algunas de las razones son:

  • El Centro de Atención

Muchos aprendieron a minimizarse especialmente si asumieron el papel de cuidador o eran complacientes para recibir amor y validación. Es posible que también hayan aprendido a reprimirse para evitar ser una carga para su familia o para mantenerse a salvo con familiares caóticos. Entonces, la atención que les brinda determinado cumplido, les resulta incómoda.

  • Acostumbrados a la Crítica

Es posible que hayan enfrentado constantes críticas o rechazo en el pasado. Si interiorizaron estas creencias, pueden verse como indignos/as, dañados/as o desagradables.

Los humanos tienden a encontrar evidencia para confirmar sus creencias, por lo que un cumplido puede ir en contra de lo que creen sobre ellos mismos. La nueva información es incómoda de aceptar y, por ende, la rechazan.

  • Lucha contra el Sindrome del Impostor

Este sindrome es igual a creer que uno es un fraude. A muchos/as esto les resulta preocupante. Nuevamente, la información que va en contra de sus creencias es muy fuerte, por lo que pueden tener dificultades para aceptar cumplidos. Los cancelan, o dan el crédito a alguien o algo más.

  • Tener altas expectativas

Si se tienen expectativas altas de uno mismo, la respuesta automática a cualquier cosa es la crítica y la presión para hacerlo mejor. No es fácil elogiarse a uno mismo, y mucho menos aceptar un elogio de otra persona, por lo que se rechaza o se descarta, nunca resulta aceptable.

  • Miedo al egocentrismo

Crecer en torno a la invalidación y las críticas de nuestros padres/cuidadores, es doloroso. Pero, para mantener la conexión con las personas que eran necesarias para sobrevivir, se convencen de que no necesitan reconocimiento. Es posible que mantengan esa idea a lo largo de sus vidas, que crean que aceptar cumplidos o elogiarse a sí mismos, sea algo egocéntrico o egoísta.

  • Esceptisismo

Las personas que aprenden que no se puede confiar en la gente o que han experimentado intimidación o traición en su pasado, puede ser difícil para ellos creer en sí mismos o en lo que opinan y dicen los demás. Pueden creer que el cumplido recibido es una forma de manipulación. Entonces, rechazan este acto de bondad porque la cercanía emocional les da miedo y quieren mantener su corazón a salvo.

  • Miedo a la Decepción

Tal vez, ciertas personas han aprendido que el amor es CONDICIONAL y todo depende de lo bueno que seas o de lo bien que lo hagas. Cuando reciben un cumplido, sienten miedo de que a esa otra persona solo les gusten por aquello en que han sido felicitados. Creen que deben estar a la altura del cumplido….y si no lo hacen? Sienten miedo a defraudar a otros, e incluso a si mismos y , es por eso que rechazan el cumplido para ir a lo seguro.

¿Cómo corregir la situación?

Cuando nos toman desprevenidos, nos sorprenden/asustan/desregulan. Cuando esto sucede, nuestro cerebro intenta encontrar una explicación a lo que está sucediendo. El cerebro humano tiende a anclarse en pensamientos/explicaciones que le resulten familiares : esto se denomina SESGO DE CONFIRMACION. Entonces, en lugar de integrar el cumplido en el concepto que tenemos de nosotros, nuestros cerebros cambian la perspectiva de lo que realmente está sucediendo para que sea familiar. Reacciona descartando automáticamente el elogio, minimizándolo, pasándole el crédito a alguien o algo más y, convenciéndote a vos mismo que no merecés ese elogio.

Cuando recibamos un elogio o cumplido, respirar profundamente para así regular esa sorpresa o miedo, sonreir y agradecer. Hay que ser conscientes de que estamos “a salvo” y que está BIEN aceptar un cumplido y que nos lo merecemos.

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