Los diferentes tipos de cannabis

El cannabis es la droga ilegal más consumida del mundo, siendo su forma más conocida y popular la marihuana. Empleada desde hace milenios como elemento medicinal, en la actualidad es principalmente utilizada como droga recreativa o en cómo método auxiliar en la lucha contra los efectos de determinadas dolencias.

Tenemos que tener en cuenta que no existe solo un tipo de marihuana, si no que tanto la naturaleza y la acción humana han provocado la existencia de cientos de variedades.

El cannabis es una sustancia con propiedades psicoactivas. Junto a sus derivados, entre los que se encuentra la marihuana, forma parte del grupo de los psicodislépticos. Se trata de un tipo de sustancia que produce alteraciones en la actividad psíquica y en la percepción. El consumo de cannabis tiende a producir un aumento de la activación y sensación de euforia en un primer momento para a continuación dejar en el consumidor un efecto relajante (siendo empleada por muchos usuarios con el fin de disminuir sensaciones de ansiedad y estrés). Además, provoca la sensación de hambre y tiene efectos anticonvulsivos e incluso reduce la sensación de dolor teniendo efectos analgésicos. Es posible que aparezca desorientación y alteraciones de conciencia, y en algunos casos pueden incluso llegar a aparecer alucinaciones.

  • Cannabis Índica

De origen asiático, se trata de uno de los tipos de marihuana que se pueden encontrar de forma natural, especialmente en países como la India o Pakistán. Esta variedad tiene un tamaño intermedio, poseyendo además hojas mucho más anchas que otras variedades. En lo que respecta al tipo de efectos, la variedad índica suele tener un efecto ligeramente narcótico más vinculado a la relajación física y la analgesia, teniendo un elevado contenido en cannabidiol o CBD y bajo en THC. Esta variedad es la que suele indicarse médicamente, siendo frecuente su uso en el tratamiento del dolor provocado por diferentes enfermedades, así como por sus efectos anticonvulsivos y relajantes.

  • Cannabis sativa

Originaria de países con clima tropical, la cannabis sativa es una de las más conocidas variedades de planta del cannabis. De hecho, la típica hoja que la gente suele imaginarse al hablar de marihuana suele ser de esta variedad. Estamos ante uno de los tipos de marihuana más consumidos, proveniente generalmente de Sudamérica o Asia. Suelen ser plantas de gran altura, siendo las más frecuentes de ver en plantaciones al aire libre. Los efectos psicoactivos de la marihuana extraída de esta variedad tienden a ser activadores y psicoactivos debido a su elevada cantidad de delta-9-tetraidrocannabinol o THC. Estimula el apetito y la actividad física y social, provocando sensaciones de euforia. En muchos casos, su consumo se asocia a la presencia de alucinaciones, pudiendo aumentar la posibilidad de desencadenar episodios psicóticos e incluso contribuir a la manifestación de trastornos como la esquizofrenia.

  • Cannabis Ruderalis

En países como Rusia o Siberia puede encontrarse esta tercer variedad natural. Esta planta, si bien a veces considerada una variedad de cannabis sativa, tiene la peculiaridad de que presenta gran resistencia y la capacidad de florecer independientemente del nivel de luminosidad. Suele ser utilizada en la hibridación para crear otras variedades debido a ello. De pequeño tamaño, tiene bajo contenido en THC y alto en CBD, con lo que sus efectos son más relajantes que activadores y a veces se emplea a nivel medicinal.

Híbridos

Las tres anteriores variedades de cannabis y marihuana pueden ser encontradas de forma natural. Sin embargo, en base a ellas el ser humano ha ido creando distintas variedades con el fin de obtener diferentes efectos o bien aumentar la resistencia o proliferación, a través de la selección artificial en viveros y plantaciones. El tipo de efecto que se obtiene en cada caso depende del tipo de híbrido que se haya creado y su procedencia. Es por eso que esta categoría es mucho más heterogénea de las anteriores, puesto que las combinaciones y el cruce de genes hacen que la variedad de productos obtenidos sea muy amplia.

  • La marihuana: Los cannabinoides son extraídos de la planta del cannabis, la cual cuenta con distintas variedades. A la práctica, los derivados de esta planta reciben diferente nombre según qué parte del vegetal provengan, o de qué manera se obtenga el producto consumido. Hablamos de marihuana cuando el elemento consumido son las hojas y tallo de la planta, siendo por norma general consumida de forma fumada (si bien en ocasiones también se ingiere por vía oral, como ocurre con los conocidos como “pastelillos de maría” o en forma de infusión).

Tipos principales de marihuana

Independientemente de su origen, existen otros factores que pueden alterar los tipos de marihuana existentes, como la cantidad de luz que precisa la planta, el tipo de florecimiento que tenga (puede tratarse de una planta regular, feminizada o autofloreciente) o la época del año en que es obtenida. Un ejemplo es el momento en que es recolectada o la cantidad que cada variedad precisa. Por ejemplo, la marihuana púrpura se produce debido a la acumulación de ciertas sustancias durante cambios de temperatura bruscos.

El consumo de marihuana presenta usos muy diferentes. Sus efectos, junto a la percepción social de que no provoca tantos efectos adversos como otras drogas, hace que a pesar de ser una droga ilegal sea consumida con gran frecuencia por gran parte de la población. El uso recreativo de los diferentes tipos de marihuana puede llegar a ser perjudicial, especialmente cuando el consumo es elevado y frecuente. Suele emplearse como un elemento que ayuda a relajarse o bien para obtener una sensación de bienestar. Si bien la dependencia hacia esta sustancia no es habitual, precisando de un consumo casi diario, y no se han descrito por lo general síndromes de abstinencia, no resulta extraño que aparezcan situaciones de intoxicación y abuso. Delirios y alucinaciones (especialmente en el caso de la variedad sativa), desorientación, flashbacks o incluso reacciones opuestas a las que debería producir la sustancia (depresión e inhibición en el caso de la sativa y agitación y ansiedad en la índica) son fenómenos que pueden ocurrir tras un consumo prolongado y/o en elevada cantidad. También se ha descrito el llamado síndrome amotivacional, en el que aparece pasividad extrema, disminución de la capacidad de juicio, apatía y desmotivación.

Sin embargo, si se emplea medicamente esta sustancia supone asimismo un alivio para muchas personas que padecen distintos trastornos. Dado que estimula el apetito se han usado en ocasiones para combatir la anorexia y la pérdida de peso secundarias a otras enfermedades (como por ejemplo el SIDA), así como aliviar problemas como la fibromialgia o los dolores provocados por el cáncer o el malestar asociado a algunos de sus tratamientos. Sus efectos anticonvulsivos también resultan interesantes, pudiendo usarse para regular diferentes tipos de crisis. Incluso se pueden visualizar algunos casos de individuos con Parkinson cuyos temblores se han reducido e incluso eliminado temporalmente durante la acción de la droga.

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