¿Qué es el sentimiento de abandono?

No todos los sentimientos se corresponden con la realidad de los hechos. Algunas personas presentan sentimientos que responden únicamente a la percepción que ellas mismas tienen de las cosas. A pesar de no tener motivos reales, hay sensaciones y emociones que se apoderan de nosotros como si llegasen de una realidad paralela. El sentimiento de abandono, es uno de ellos. Se trata esta percepción irracional de la soledad que suele manifestarse en la vida de las personas, trayendo consigo un malestar intenso y persistente. Consiste en un estado anímico en el cual la persona demuestra estados de angustia, los cuales son expresados mediante la sensación de que no le importamos a nadie o queseremos abandonados.

Cuando se experimentan sentimientos de abandono constantes, se adopta un estilo de pensamiento catastrófico. De cualquier situación, por mínima que esta sea, la persona suele pensar que algo malo está por llegar, aunque no existan motivos objetivos para sumir esa creencia. Los pensamientos intrusivos se apoderan de la mente de las personas, y las hacen tener ideas recurrentes de abandono; por ejemplo, “nadie quiere estar conmigo”, “le soy indiferente a los demás”, “no tengo nada que ofrecer a nadie”, etc.

A pesar de que estos pensamientos no están correspondidos realmente con los hechos, sucede algo paradójico. Cuando estamos en una relación y tenemos la idea fija de que la otra persona nos va a dejar en cualquier momento, esto termina por suceder. No se trata de una casualidad, ni mucho menos, se debe a que las personas con sentimientos de abandono tienen la tendencia de autosabotear sus relaciones. Llegan a alejarse de las personas con la idea de terminar con la relación antes de que ellas lo hagan, muchas veces de manera inconsciente. Las maneras en las que un a persona insegura sabotea sus relaciones tienen, por lo general, dos polaridades. La primera consiste en demostrar un sentimiento de apego demasiado intenso que termina por alejar a la otra persona, en vista de que comienza a tener conductas demasiado posesivas. Otra forma de sabotaje propiciada por el sentimiento de abandono se basa en una idea de prevención exagerada, donde la persona que tiene miedo de quedar sola toma la iniciativa y decide abandonar a la otra persona para evitar pasar por la frustración de que lo abandonen a ella, sin darse cuenta de que está siendo el artífice de su propio temor.

¿Cómo se manifiesta el sentimiento de abandono?

  • Pensamiento exagerado: la persona que experimenta sentimiento de abandono piensa que cuando la otra persona no le demuestra constantemente que siente afecto hacia él es porque no lo quiere en lo absoluto.
  • Conductas evasivas : las personas que temen quedar abandonadas suelen demostrar conductas evasivas ante el contacto social, a veces incluso con las personas más cercanas a ellas.

  • Repetición de patrones de conducta: el sentimiento de abandono es algo que muchas veces proviene desde la infancia, motivado por el hecho de no haber recibido una crianza afectiva durante las etapas tempranas del desarrollo infantil. Por lo general, este patrón suele repetirse de manera generacional. Es decir, los padres con sentimientos de abandono crían a sus hijos de la misma manera, sin demostrarles demasiado afecto, ya sea por la sensación de que estos también lo abandonarán, o como una forma de hacerlos “más fuertes” ante un mundo hostil.
  • Sumisión: el temor al abandono puede llegar a detonar en la persona actitudes de sumisión, sobre todo cuando se encuentra acompañado de un apego afectivo intenso por la otra persona. En este caso el sujeto es capaz de desplazar sus propias necesidades con la intención de mantener la compañía deseada por él. Las personas sumisas pueden llegar incluso a pasar por un proceso de degradación y ansiedad al querer retener la compañía de los demás y dejar a un lado sus propias opiniones y principios para complacer al otro.
  • Aplanamiento afectivo: a pesar de ser solamente en apariencia, cuando la persona tiene la idea constante de que las personas de su entorno no le atribuyen ningún valor, comienza un patrón de comportamiento basado en el aplanamiento afectivo y el bajo estado anímico.
  • Ideas casi delirantes: este tipo de ideas tienen su origen en los pensamientos irracionales que la persona se encarga de alimentar. Por ejemplo: si pienso que eventualmente mi pareja va a terminar la relación conmigo, comienzo también a darle forma a este escenario, e imagino cómo va a suceder, de manera detallada.
  • Comportamiento obsesivo: este patrón de comportamiento obsesivo suele darse de muchas maneras, como mediante un acoso hacia las demás personas. Un ejemplo de estas situaciones son el llamado “stalkeo” el cual consiste en revisar minuciosamente las redes sociales de la persona objeto del deseo y recabar información referente a su vida personal. También, pueden darse otras formas de acoso.

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