Desde hace tiempo que sufrir de ansiedad ha sido catalogado como un trastorno psicológico. Quienes minimizan esta problemática o no la consideran como algo serio que termina causando importantes problemas en la vida cotidiana de los y las que la padecen, tienen que informarse mas al respecto.

En esta oportunidad, comunicaremos ciertas claves a tomar en cuenta si quien padece de ansiedad es nuestra pareja. No son pocos quienes se preguntan si realmente pueden ser de ayuda y cómo proceder al respecto.

Lo primero que hay que saber es que no es nuestra responsabilidad “curar” la ansiedad del otro, y no es algo que deba recaer en nostros mismos. Si tenés la visión de que disminuir su ansiedad dependerá de vos, vas a estar siempre frustrado.

Sin embargo, como pareja, tenemos un rol muy importante, por lo que existen muchas maneras de ser una ayuda relevante.

Validar siempre lo que siente

Aunque quien padece ansiedad te llegue a repetir una y otra vez las mismas preocupaciones, vos podés ayudarle validando su sentir. Las personas con ansiedad muchas veces experimentan culpa y/o hartazgo de sus propios pensamientos catastróficos o fatales.

Decir ” Dejá de pensar en esto, pensá en algo más” NO ayuda. En cambio, reafirmar “entiendo que te sientas así por esto. Si tratás de darle otra perspectiva, cómo podrías sentirte?”, SI es de ayuda.

Recordarle los recursos que posee

Cuando la ansiedad quiera apoderarse de tu pareja, podemos recordarle las herramientas que tiene para lidiar con ella. Por ejemplo:

  1. “Te acordás del ejercicio de respiración que hacés que te ayuda a sentirte mejor?”.
  2. Recordá que antes has experimentado andiedad y siempre encontrás la forma de sobrellevarla. Tené confianza, podés hacerlo.
  3. Te acordás la técnica que te enseño tu psicólogo/a?”
  4. Sos una persona fuerte y resiliente, estoy a tu lado, y estoy seguro/a que esto también pasará”.

Ayudarle a cuestionar sus pensamientos

La ansiedad trae consigo pensamientos catastróficos de diferentes situaciones. Como pareja, podemos ayudarle a cuestionar esos pensamientos y/o escenarios de catástrofe. Cuestioná las evidencias que tenga a favor y en contra del pensamiento. Por ejemplo:

” Si tu pensamiento es que si yo manejo,, vamos a chocar…quiero que me compartas qué evidencias tenés de que voy a tener un accidente… y qué evidencias tendrías de lo contrario, es decir, que no voy a chocar”.

Muchas veces los pensamientos automáticos intrusivos no tienen respaldo lógico o se valen de muy poca evidencia. Hacer este ejercicio ayuda a su cerebro a disminuir la creencia en ese pensamiento ya que se da cuenta de que no existe fundamente que la respalde.

Mantener una escucha empática

Aunque para uno, los miedos, preocupaciones y/o pensamientos parezcan ilógicos e infundados, la persona con ansiedad experimenta una angustia que no puede controlar fácilmente. El hecho de que que como pareja seamos nosotros/as quienes mantengamos una escucha activa y empática, es otra forma de validarle, de hacerle sentir que no está sola/o. Es importante tratar de comprender que el otra habla desde la ansiedad y que aunque te esfuerces por decir “las cosas no son así”, la persona no lo puede interiorizar de forma simple, fácil y sencilla (aunque quisiera hacerlo). Recordá que puede estar llevando una lucha interna constante y, que con la escucha empática, le hacés saber que la estás acompañando en el proceso.

Todo está bien

La persona con ansiedad necesita mucha reafirmación, por lo que nunca está de más decir “todo está bien-2, “todos estará bien”. Aunque la persona no lo interiorice o lo crea, el sólo decir estas palabras ayuda a incrementar su estado de tranquilidad. Se repite buscando dar seguridad y no para invalidar.

Ejemplos:

  1. SI: “Sé que tenés miedo a que me pase algo, pero va a estar todo bien, yo voy a estar bien”.
  2. NO: “No tiene sentido que tengas miedo, todo está bien. Ni siquiera está pasando nada.”

Pregunta y actúa

Si nuestra pareja tiene ansiedad, a pesar de que intentés ayudarle, no siempre responderá como esperás, ya que la ansiedad se vive distinto en cada persona. Por eso, es de suma importancia preguntar “¿ Cómo puedo apoyarte?” , “¿Hay algo que yo pueda hacer para hacerte sentir mejor?”. Muchas veces, la compañía es todo lo que necesitan, en ocasiones las palabras no serán suficientes o necesarias, y el sólo hecho de “estar” será lo más valioso.

Terapia

Es necesario que si tu pareja está experimentando ansiedad, se trate en terapia (esto es lo más importante para su proceso), ya que tus conocimientos, tu apoyo – aunque es muy valioso y hace toda la diferencia en su proceso – NO ataca el problema de raíz. Eso se lleva a cabo realizanzo terapia.

Animar a tu pareja para que busque apoyo profesional y, si no va a terapia, y en caso que se encuentre en el proceso, mostrar interés por éste : preguntar cómo le está yendo, cómo se sintió en la terapia, etc. La red de apoyo (vos como pareja sos parte crucial de esta red), es de suma relevancia en cualquier paciente.

Hay que recordar que estás haciendo todo lo mejor que podés con las herramientas, recursos, conocimientos, que tenés a mano y, desde el lugar de quién sos. Podés tener consultas o informarte con profesionales de la salud si tenés dudas específicas. NO es tu trabajo curar la ansiedad de tu pareja (por eso es crucial que asista con un terapeuta). No hay que ser duros con nosotros mismos. Hay que actuar desde la compasión no sólo con él o ella sino con nosotros.

 

 

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