Cuando se rompe una pareja, el proceso de separación no suele ser agradable. Sin embargo, algunas personas son capaces de mejorar su imagen y seguir adelante, mientras que otras se quedan estancadas en pensamientos rumiantes durante meses y años tras una ruptura, de manera que perjudican sus posibilidades de encontrar con éxito nuevas relaciones.

El cambio de mentalidad es lo que permite superar una ruptura de manera exitosa.

Tras una ruptura amorosa puede que te sientas herido, enojado, traicionado o asustado ante la idea de estar solo. Es posible que incluso te obsesiones con tu ex pareja y sientas celos de la persona con la que está saliendo ahora. Puede que incluso te sientas inadecuado, poco atractivo y que no eres digno de amor. Esto, que suena tan triste y patético, es algo normal. De hecho, las investigaciones muestran que las rupturas nos llevan a vernos a nosotros mismos y a los demás de forma más negativa. También, hace más improbable que empecemos una nueva relación y, de conseguirlo, aumenta las posibilidades de que sea una relación poco saludable.

Después de una ruptura, la mayoría de las personas tratan de dar sentido a lo ocurrido preguntándose por qué sucedió, si fue por su culpa o qué posibilidades tienen en el futuro de encontrar un nuevo amor. La manera de responder a estas preguntas pueden ayudarnos a hacer frente a la situación o volvernos más vulnerables frente al daño psicológico. Según los investigadores, miramos a otras personas como fuentes de información sobre nosotros mismos. Por lo tanto, el rechazo de alguien que creemos que nos conoce bien puede ser particularmente devastador.

Sin embargo, las personas tienen diferentes puntos de vista acerca de lo mucho que podemos crecer y cambiar. Las personas que ven su personalidad y atributos como algo fijo e inmutable, es decir, de mentalidad fija, son más propensas a atribuir la ruptura a los aspectos negativos de sí mismos. Las historias que nos contamos sobre la ruptura ponen de relieve nuestras propias deficiencias.

Por otro lado, las personas que ven sus rasgos de personalidad como algo cambiante y tienen una mentalidad de crecimiento tienden a crear historias menos perjudiciales sobre la ruptura. Así, pueden ser más capaces de verla como una oportunidad de crecimiento y esperar a tener una relación mejor en la siguiente oportunidad.

En varios estudios, los investigadores encontraron que los participantes con mentalidad fija eran más propensos a atribuir la ruptura a sus personalidades tóxicas y a unos atributos negativos que seguirían siendo un problema en las relaciones futuras.

¿Qué hacer?

Para superar una ruptura de manera saludable es importante cambiar de actitud y evolucionar hacia una mentalidad de crecimiento. Para realizar el cambio puedes hacer lo siguiente:

  • Analizar honestamente las razones

En todo tipo de relaciones todas las personas implicadas tienen parte de responsabilidad en los problemas que surjan. En las relaciones de pareja ocurre lo mismo. Asumir tu parte de culpa, pero escapar del victimismo. Cargar con más responsabilidad de la que te toca no te hará bien y no solucionará nada, más bien perjudicará la imagen que tenés de vos mismo y dificultará la posibilidad de mantener relaciones saludables en el futuro.

  • Buscar qué defectos personales desencadenaron el problema

Hay muchos factores personales que pueden desencadenar un conflicto de pareja que acabe con la ruptura. Algunos son transitorios, otras veces el problema llega por cuestiones externas. Lo importante es saber qué falló y en qué medida eso se puede evitar o cambiar en el futuro. Muchas veces, las circunstancias no favorecen las relaciones.

  • La ruptura es una experiencia común

A pesar del dolor que sientas por la ruptura, hay que recordar que no somos los únicos que hemos finalizado una relación sentimental. No sos el único al que han dejado o engañado o el único que ha tenido que romper con su pareja. Por mucho dolor que sientas, vos también lo podés superar, como han hecho muchísimas personas.

  • Buscar algo positivo de la experiencia

Después de superar una ruptura aprendés muchas cosas. Pero no te dejés llevar solo por lo negativo. Esa relación te ofreció muchas cosas buenas. No te centres solo en lo negativo. De lo negativo puedes aprender también en términos de buscar soluciones. Pero si te centrás sólo en eso, te invadirá el pesimismo y el miedo, lo que dificultará tus relaciones futuras.

Después de una ruptura siempre queda la esperanza. No de recuperar la relación, sino de no darse por perdido a uno mismo en ese final amargo. En la vida hay ciclos y el amor no deja de ser uno de ellos de manera que, anclarte en él cuando la relación se terminó, solo va a aumentar tu sensación de ahogo.

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