La intoxicación emocional se origina por conflictos personales y emocionales, que afectan directamente a nuestro bienestar psicológico y físico, haciéndonos vulnerables y ocasionando sintomas como irritabilidad, depresión, inestabilidad emocional, cansancio, agotamiento…entre otras. Las causas son diversas, ya que somos seres emocionales en nuestra totalidad pero, en cualquier caso, la intoxicación emocional es la consecuencia de no otorgarnos un tiempo diario para cultivar nuestro interior.

Es probable que podamos estar bajo los efectos de la intoxicación emocional y aún no nos hayamos enterado. Lo que hay que hacer es prestar especial atención a los comportamientos que no nos resultan para nada placenteros y que, a pesar de ello, los llevamos a cabo. Con frecuencia,  mantenemos actitudes que nublan nuestra percepción y nos deterioran significativamente.

Hay 5 comportamientos que una persona mantiene cuando está intoxicada emocionalmente:

  • Ser excesivamente críticos : Es difícil tratar con una persona cuando se encuentra intoxicada sobre todo porque se autoimponen la barrera de la intransigencia. No pasan ni una, ni siquiera a sí mismos. Si sentimos que nos encontramos intoxicados, es probablemente que, en tu afán por tenerlo controlado, terminemos siendo demasiado exigentes con nosotros mismos y no nos permitamos ni un mínimo margen de actuación. Intentar ser más benevolente con uno mismo y, con el resto de las personas.

  • Condenar, menospreciar o juzgar a los demás de forma constante: Las personas intoxicadas pueden resultar agresivas y violentas, en el sentido de que al estar a la defensiva pueden luchar con uñas y dientes por una causa que creen de vida o muerte. Debido al bloqueo emocional, no responden con claridad ni son capaces de valorar con sensatez a quienes le rodean. Además, les resulta complicado sentir empatía por los demás, dado que están invadidos por emociones que condenan sus sentimientos. En realidad, si uno está intoxicado, puede que se auto-condene y se culpabilice en el propio interior, proyectando los miedos y tus frustraciones en los demás como una vía de escape y liberación.
  • Colocar un muro invisible : Hay veces que las personas nos damos cuenta de que estamos llenas de emoción y optamos por cerrar las puertas y protegernos de nuestros propios sentimientos. Por esto es que, cuando a una persona le abruman sus emociones, de alguna forma su vitalidad se desmaya y se encuentra apagada. Estar apagado significa no tener fuerzas y no sentirnos capaces de reactivar nuestra vida de ninguna forma. Esta es la consecuencia de tener el cerebro inundado por nuestras emociones, que no nos dejan pensar con claridad y nos bloquean.
  • Estar constantemente a la defensiva : una persona que sufre intoxicación emocional está en modo autoprotección y malinterpreta de forma constante las acciones o palabras de los demás como ataques. De hecho, solo presta atención a ciertas palabras. Si sentimos que estamos “intoxicados”, probablemente nos hayamos dado cuenta de que nuestras inseguridades han salido a la luz y que las mismas dirigen nuestra vida. Uno se vuelve más reactivo y se pone a la defensiva. La autoestima está completamente mermada y nos sentimos vulnerables ante cualquier acontecimiento. Nuestras emociones hacen que nos bloqueemos y que sólo hagamos “foco” en lo negativo o en aquello que creemos que nos afecta directamente. Esto ocasiona que con frecuencia cambiemos las palabras o los actos de los demás hacia nosotros, reaccionando de forma agresiva para protegernos  de un posible daño que nuestras emociones nos hacen creer probable pero que seguramente solo estará en nuestra mente.

  • Poner obstáculos para así no avanzar : Caminar por la vida puede ser muy difícil para una persona intoxicada por sus emociones, pero aún es más complicado plantearse avanzar o no boicotear su progreso o la consecución de sus metas. La única forma de superar este afán de suicidio personal es haciéndonos conscientes de que existe la posibilidad de que hay algo en nuestro interior que alimenta el miedo a lograr nuestros objetivos. Temer a nuestros logros tiene en gran parte que ver con nuestra incapacidad para tolerar la incertidumbre. Estamos enfermos de certeza porque no confiamos en nuestra capacidad de hacer frente a lo que venga. Necesitamos tenerlo todo atado, reatado y mil veces chequeado.

Necesitamos tiempo para desintoxicarnos. Y, al igual que tras haber bebido demasiado alcohol, tendremos un período de resaca. La resaca emocional se conforma de culpa, bronca , enojo e ira continua, dificultad para dormir, tristeza. Al identificar estos comportamientos y emociones ya uno ha logrado empezar el proceso de recuperación. Sabiendo esto ya podremos iniciar el proceso de limpieza emocional que tanta falta hace. Los síntomas desaparecerán y los sentidos volverán a ser fieles a la realidad.

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